De San Ramón, obedece su epíteto “Nonato”, a que no nació de modo natural estando viva su madre; sino muerta, por cesárea, el año 1204 en Portell, comarca de La Segarra, España. Tal adjetivo proviene del latín non natus (no nacido).
Es obligación moral y cultural conocer lo básico de este tema, para los chulucanenses y sobre todo para los cristianos católicos; pero se vislumbra que los padres no lo enseñan a sus hijos, ni los maestros a sus alumnos, ni los representantes eclesiásticos a sus feligreses, y ni las autoridades a los pobladores; salvo excepciones. Lo siento mucho.
Justamente, la parroquia “San Ramón Nonato” realizó su celebración principal el domingo 13 de noviembre por sus 30 años de labor pastoral. Sin embargo, según fuentes de investigación del profesor Gonzalo Vicente Calle, pese a que ésta tiene resolución de creación en enero de 1980, su primera piedra para su construcción fue puesta el 31 de agosto de 1980; día y mes coincidentes con el 31 de agosto de 1866 en que el prefecto de Piura Ramón Díaz trajo a Chulucanas la primera estatua de nuestro Santo Patrón que yace ahora en la iglesia catedral; el año del Combate del Dos de Mayo contra los españoles.
Y estos dos 31 de agosto vuelven a coincidir con un tercero y más antiguo: el 31 de agosto de 1240, en que murió San Ramón Nonato en Cardona, España; día de su aniversario en nuestra localidad. Estos tres segmentos del tiempo semejantes le darían, a su recuerdo, intriga y misticismo religioso ante muchos.
No debemos adorar a los santos; pero sí valorarlos y quererlos por su amor a Dios y al prójimo, por quienes se sacrificaron voluntariamente; como San Ramón, que es un gran héroe de la orden de los Mercedarios, quien sabiendo la maldad y atrocidades cometidas por los moros en el norte de África, fue hasta allí, y tras haber terminado el dinero para canjear más rehenes cristianos, se entregó a cambio de la libertad de un grupo de éstos; pues tal sacrificio era el cuarto voto de los miembros de la orden. Después, los referidos desalmados, le agujerearon los labios con fierro candente y le colocaron cerrojo para que no predicara el evangelio.Por lo tanto, como toda crítica (constructiva) debe ofrecer soluciones, en el presente artículo se propone:
1.-Que el clero enseñe este tema en las misas; y lo difunda por los medios de comunicación.
2.-Que se imparta en escuelas y colegios por iniciativa de los maestros; y de la U.G.E.L., principalmente.
3.-Que los periodistas y los comunicadores sociales (prensa escrita, radial, y televisiva) informen al respecto.
4.-Que nuestro municipio, además de propalar, organice y formalice anualmente la fiesta patronal de San Ramón Nonato, en coordinación con las autoridades eclesiásticas. Este tipo de celebración se da en muchos pueblos hispanos e hispanoamericanos, como en nuestra región (Santo Domingo, Morropón, etc.); y nos proporcionaría beneficios turísticos y económicos, siempre que se procure una positiva evolución cultural y folclórica, respetando la moral.
Tengo entendido que Chulucanas, hace varios lustros, homenajeaba a San Ramón en cierta forma no bien organizada que, irónicamente, fue decayendo por incapacidad gerencial o mala decisión de los responsables.
San Ramón Nonato, patrono de Chulucanas; y según el simbolismo católico, protector de las embarazadas, los partos, las matronas, los niños, y de los inocentes; pero fundamentalmente, gran héroe emblema de los valores y virtudes en defensa del prójimo, merece su fiesta patronal todos los 31 de agosto, por las razones expuestas y no expuestas.
Por: Ricardo Briceño Infante.
08/12/11