Son las contradicciones de una cultura que tiene como eje la tecnología, que descarta con mayor velocidad al adulto mayor porque lo consideran una problemática y no un potencial humano, a pesar de que este sector ha crecido notablemente.
En la década de la promulgación de las políticas de desarrollo del adulto mayor, bien vale detenerse en cómo empezar a sensibilizar a la población para mejorar su calidad de vida y que el estado apueste por el adulto mayor , valorando su participación activa.
No hay mayor reconocimiento que el respeto, ni mejor medicina que el sentirse útil. La historia nos muestra ejemplos de personas que lograron grandes resultados en su etapa de adulto mayor.
Vivimos en una sociedad que no está preparada aún para aceptar la vejez como una consecuencia natural de la vida misma. Entrar a una edad avanzada, lleva obligatoriamente el mensaje de “no apto para ciertas cosas”, incluida la de las oportunidades laborales, porque peyorativamente ya son “viejos”.
La ignorancia colectiva hace pensar que una persona “entrada en años” representa una carga para la familia y la sociedad. Sin embargo, hoy existen esfuerzos para replantear el concepto de vejez y el aporte de los adultos mayores en el desarrollo de la sociedad.
Para terminar estas reflexiones, compartimos esta regla de oro que esperamos la compartas con los adultos mayores que quizas conozcas en tu casa o tu ciudad.

SOLEDAD NALVARTE / www.vidaradiofm.com
01/10/11